jueves, 27 de septiembre de 2012

Avituallamiento

Una de las grandes cosas que tiene la bici, además del practicar deporte y conocer a gente, es la oportunidad de ir probando por los caminos la rica variedad de frutas y majares que ofrece la zona de La Coruña. Por eso un buen día decidimos nombrarnos “Inspectores de Control de Calidad del Producto Gallego” y al final de la temporada darle un premio al frutal de año.
Claro que en algunas ocasiones no sale tan bien la cosa y te aparece el dueño de la finca al que como excusa le dices que tienes un bajón de azúcar a ver si cuela..., O que se te adelanten unos pandilleros subidos al techo de un furgón mangando la mejor cosecha de pexegos de la historia en Montellos. En la misma zona también había un melocotonero al que teníamos acceso libre por consentimiento de la dueña y un buen día un camión se empotró contra el muro que cayó sobre el frutal, snif, snif... y nos quedamos sin el....diosss ese árbol tenía un primer premio merecido..
El mejor limonero estaba en la subida de la Angustia (Betanzos) a mitad de la cuesta, petado de enormes limones hasta que un día el paisano se cansó de tantas visitas, no solo las nuestras, y se cargó el limonero...
El manzano del Valle de Loureda, manzanas pequeñitas, rojitas y brillantes, que sabrosas estaban. También le dimos un premio y al año siguiente limpiaron la finca y se lo cargaron junto con una preciosa palmera que había al lado (que penuria).
La peras de Pucho, tan preciadas como unos buenos percebes, el peral es tan pequeñito que solamente da 4 o 5 al año pero cuando las pruebas estás perdido, (el dueño las vigila a punta de pistola) conseguir una es tan complicado como robar el David de Miguel Ángel sin que nadie te vea.
Claro que no todo va a ser fruta...Y aunque mis amigos no me dejan porque dicen que es una cantada.... ¡¡¡Le tengo echado el ojo a un terreno cerca de el Pedrido que todos los años tiene unos grelos que son espectaculares!!!, Tendré que ir sola un día aunque ya se que transportarlos en la bici va a ser un tanto curioso.
Un día Paco me dijo, ¡mira que mazorcas tan bonitas! ¡quedan muy bien para decorar en la cocina metidas en un cesto o algo parecido! ..Y así fue, llegue a mi casa con mazorcas amarradas a la bici, y con el maillot todo estirado de la mercancía. Y un buen día desayunando vi por la cocina un mosquito la mar de raro, y al día siguiente dos, y al tercer día ya me puse histérica, ¡¡tenia la cocina repleta de esos bichos marrones asquerosos subidos por todos los sitios!!....Diooos que asco, entonces me puse de safari y por fin encontré de donde salían los condenados... de las puñeteras mazorcas... Tiré con todo y le dije a Paco que ya le valía, que esas cosas se avisan.
¡¡Veis, al final son más seguros los grelos!!.
Podría estar dos horas contando “Coordenadas” de árboles gloriosos pero lo mejor es coger un bici y apuntarse a venir con nosotros a catar la mercancía “in situ”
Ahora llega la temporada de las nueces y castañas que como cada año da mercancía para todas las fiestas navideñas... Así que al que le apetezca ¡¡ya sabe!!

1 comentario:

  1. Genial! Yo me apunto a lo de los grelos! Temporada de caldo! Mira que os lo pasáis bien!

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