lunes, 3 de noviembre de 2014

ANÉCDOTA: “LO QUE ES LA IGNORANCIA”

Escribí esto para enviarle ánimo a una amiga que desde hace tiempo pelea como una campeona con un problema importante... Y después alguien me dijo que sería buena idea compartir la anécdota con más gente, al fin y al cabo este blog va de bicis, no?
Pues aquí va:

El otro día caminado por una calle por la que no acostumbro, paré delante de un negocio de tapizado. Un enorme local saturado de sofás destartalados y horteras, algunos con los muelles de fuera, otros con agujeros, descoloridos, llenos de lamparones, y me llamó la atención que en una esquina, muy al fondo, había un montón de cosas antiguas y sobre un armario apolillado y medio cojo, vi una bicicleta pequeña para niña que me dejó encandilada. La miré durante un rato y pensé. ¡¡¡Natalia, esta bici es un flipe, antigua y preciosa, seguro que si la restauras sacarás un pasta por ella!!! y dicho y hecho. María, que me acompañaba, me vio tan convencida de la historia que también me animó a preguntar... Entré sorteando como pude tanto desguace y busqué al dueño, cosa que me llevó un rato porque el paisano se mimetizaba con los muebles y la cantidad de mugre, ¡¡¡Jesús qué pinta tenía el hombre!!!. Le pregunté por la bici que tenía un cartel de 19,90 euros y por qué la tenía allí. Dijo que cuando alquiló el local, el anterior inquilino (que tenía una tienda de antigüedades) había dejado parte de las cosas... Ayudé al señor a llegar al armario y bajar la bici junto con un par de arañas y moscas momificadas, y dijo... ¡Tiene mucho polvo! ¡voy por un trapo!, que resultó estar más sucio que la bici jajaja... ¡¡¡Da lo mismo!!!, le dije...
Negociamos el precio que al final quedó en quince euros, salí emocionada de los nervios con la compra y pensando ¡¡Dios Natalia, igual lo tuyo es trapichear con antigüedades, jejeje, me voy a forrar!!

Al día siguiente llevé la nueva inversión a mi amigo Andrés, mecánico y diseñador de bicis, para que me diera su opinión sobre la compra. Le abrí el maletero del coche, le echó un vistazo y se echó a reír mirándome con cara de flipado...¡¡¡pero Natalia!!!, ¡¡¡Menuda mieeeerda has comprado!!!, ¡¡¡Ni es antigua, no frena, está pinchada, los radios son de plástico, la dirección está torcida, la cadena está vieja, los piñones gastados, vamos que lo único que fundiona es el timbre!!! y aquí ya me eche a reír yo también y me quedé un poco a cuadros, menudo vacile me llevé...
¡¡¡Total!!! Que ahora tengo en casa un trasto que me costó quince euros que tengo que tirar rápidamente en un punto limpio antes de que la peña piense que tengo síndrome de Diógenes.
La bici no valdrá nada, pero es linda... en fin... metedura de pata, jajajaja
 
 

4 comentarios:

  1. Cuanto más lo leo, más me río! Es buenísimo! Enhorabuena por haber vuelto, además! Eres genial!

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  2. solo han pasado dos años desde tu último escrito, vas a continuar escribiendo o esto solo es una anécdota? es que solía entrar amenudo en el blog y tu ultimo escrito estaba como la bici, pleno de polvo y mis ojos esperando algo fresco

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  3. Ja,ja,ja... Esto es muy bueno!! Sigue Nati. Tú sí que vales nena!!

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