jueves, 8 de enero de 2015

Anécdota que me pasó ahí atrás

Y es que solo a mí se me ocurre hablar por el móvil asomada a la ventana de un quinto piso... 
Y cuando vas a comprar uno nuevo nadie te avisa de que algunos teléfonos, de última generación, tienen una opción que se activa con no sé qué comando al que yo le di sin querer. El caso es que de repente se bloqueó la pantalla táctil, el botón del apagado, los menús, tooodooo... y una voz de mujer robotizada comenzó a hablar:

Tel.- En que puedo ayudarte?
Entonces yo le digo: DES-BLO-QUEAR TE-LÉ-FONO
Tel- No puedo realizar esa petición
Yo- IR AL ME-NÚ DE A-JUS-TES
Tel- Menú de ajustes no disponible
Yo- SA-LIR DEL ME-NÚ
Tel- No puedo
Yo- APAGAR TELÉFONO
Tel- A quien quiere llamar
Yo- A NADIE, LECHE, SALIR DE ESTA OPCIÓN, JOEEERR
Tel. Llamando a Jorge
Y va el teléfono, sin más, y llama a Jorge que debió de flipar porque no pude hablar con él.
Yo.-¡¡¡COLGAR, COLGAR, COLGAR LLAMADA!!! ¡¡A-PA-GAR TE-LÉ-FO-NO COÑO!!
Tel. Llamando a Toño
Aquí ya perdí los papeles y opté por la manera de hablar universal y tradicional:
Yo.- ¡¡HIIIJAAAA DE PUUUTA DESCONÉCTATE!!
Tel. No tengo esa opción en mis funciones
Lo siguiente, por educación y pundonor, lo omito pero os podeis hacer una idea...
...Y así estuve con el móvil “poseído” todo el fin de semana hasta que por fin quedó sin batería, porque tampoco podía quitarla: el puñetero no se puede abrir. Y el lunes tuve que regresar a la tienda donde muy amablemente el vendedor aguantó la risa y me explico como desactivar esa aplicación.
¡Malditas tecnologías!

1 comentario:

  1. no creo que tengas la mente en blanco, ni tus pensamientos hayan comenzado ha tartamudear, han pasado nueve meses ya desde la última publicación; hasta cuando ha de durar la sequia de tus epístolas?

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